Aprendamos a escuchar a quien piensa diferente
En muchas ocasiones tenemos opiniones diferentes sobre un tema en concreto que en lugar de ser útiles para solucionar el dilema pueden llegar a generar más problemas, de acuerdo al grado de empecinamiento de las partes.
Un divertido ejemplo es sobre la permanente guerra entre Liliput y Blefusco, unas naciones ficticias en la obra “Los viajes de Gulliver” de Jonathan Swift. Donde ambas naciones pelean interminablemente por un conflicto que esta en relación a como se debe pelar la cáscara de un huevo, mientras unos dicen que por la parte más delgada los otros argumentan que por la gruesa.
¿Cuántos Liliputs tenemos en Bolivia? ¿Cuántos problemas podemos resolverlos en dialogo con las personas? ¿Los Bolivianos tendremos el habito de escuchar diferentes opiniones para solucionar problemas?








