La proyección del folklore
Bolivia, quiero pegar un grito de liberación
Los Kjarkas es una agrupación fundada por los hermanos Hermosa en 1965, y de cuya primera formación solo permanece actualmente Gonzalo, uno de los principales compositores. Si bien en la actualidad el perfil de esta agrupación es masivo y comercial, no fue hasta 1976 que consiguieron grabar su primer disco, Bolivia, con el sello discográfico Heriba. En este álbum, el tema central es, como reza la letra, “un grito de liberación” y se identifica con la causa de los marginados.
Ay, yo no quiero saber de tu olvido
Entrando a la década de los ochenta, ya con Elmer y Ulises Hermosa en sus filas, Los Kjarkas obtienen fama nacional y se proyectan internacionalmente, alejándose más de la temática social para entrar en el terreno de la canción romántica y sumar cada vez más adeptos. Su influencia modeló los cánones del folklore urbano hasta la actualidad, desde la temática hasta el look de ponchos amplios con motivos andinos que cundió entre las nuevas propuestas folklóricas. El grupo ha sufrido muchas modificaciones en su formación y ha legado infinidad de canciones al acervo popular: Canto a la mujer de mi pueblo, Wayayay, Imillitay, Oruro, Tiempo al tiempo, Chukiago Marka, Solo, entre otras.
Secreto amor
De esta poderosa influencia, consolidada por la Escuela de Música Andina que fundaron enCochabamba, se desprendió a mediados de la década de los 80 el grupo Proyección. Su cantante, Yuri Ortuño, se erigió como una de las voces más representativas de la canción folklórica. Nacido en Huanuni (Oruro) y poseedor de una voz emotiva y potente, Ortuño formó más tarde el Dúo Sentimiento junto al guitarrista de Savia Andina, Rafael Arias Paz. Actualmente está dedicado a la interpretación de música religiosa, pero es esencialmente recordado por su interpretación de canciones folklóricas románticas, como No vuelvo a amar y Secreto amor.











